Es un cuento rapido: el equipo de fotografía de Mercedes fue hasta Estados Unidos para hacer fotos del renovado Mercedes Clase G, que fue presentado en el Salón de Detroit del año pasado, habiendo elegido diferentes lugares de la ciudad de Detroit a ese efecto . Algunas de las fotos, con varios murales de pintura urbana, fueron elegidas por Mercedes USA para promover el coche en el Instagram. Hasta aquí, nada anormal, pues como fotógrafos de calidad, eligieron el mejor entorno y las mejores zonas para destacar la Clase G, dando la oportunidad a la promoción de destacar la agilidad del modelo en ambiente urbano.

Cuatro artistas urbanos, creadores de aquellos murales, amenazaron con procesar a Mercedes por rompimiento de derechos de autor, pues sus murales estaban en las fotos. La marca alemana, prudente, retiró las fotos del Instagram, pero dejó el polvo sentarse y decidió procesar – ya se entregaron los procesos en el Tribunal Estatal de Michigan – esos mismos artistas debido a «presión agresiva para provecho propio».

Siendo importante proteger los derechos de los artistas, Mercedes dice que las fotografías se hicieron para promover la Clase F y que los murales que surgen en las fotos son simplemente un fondo. Todavía por encima, murales que están en una carretera pública y donde todo y cualquier persona puede tomar fotos sin ningún problema.

En los procesos, Mercedes dice que respeta a todos los artistas y todas las artes y que «regularmente hace alianzas con instituciones culturales y apoya festivales e iniciativas culturales». Sin embargo, defiende que no infringió ninguna regla de derechos de autor como los artistas sostuvieron, habiendo hecho un uso justo y legal del mural. Y recuerda que los murales urbanos están fuera de la protección concedida por una ley estadounidense de protección de arte y arquitectura. Mercedes quiere ver confirmados esos argumentos y hacer que los artistas paguen las costas del proceso.

 

Foto: Autor:Daimler AG, Global Communications Mercedes Benz Cars